Ayudar antes a los de aquí, a los que tenemos cerca

Huancavelica, Perú.

Campesina de Huancavelica, Perú. FOTO: Isabel Palma, Asociación Madre Coraje

No entiendo que haya ongs que se dediquen a los pobres de otros países con la que está cayendo aquí. Que aquí también se pasa mal. Antes hay que arreglar lo que tenemos aquí, ayudar a los de aquí, los que tenemos cerca. No sé cómo se sigue dando dinero público a ongs que trabajan en África con la de pobres que tenemos en España.

Sin duda, estas frases las habrás escuchado y leído mucho en redes sociales desde que comenzó la crisis. De entrada, es natural que nos remueva más sensaciones lo cercano, que nos interpela en nuestra vida diaria, que lo lejano, que no nos afecta directamente. Vivo en Jerez (Cádiz), por tanto estoy más cerca de Tánger que del 90% de ciudades españolas, y más cerca que Tánger está el Estrecho de Gibraltar, donde todos sabemos qué ocurre. Esa realidad me interpela con mucha fuerza: ocurre a escasos kilómetros de mi casa, ocurre en las playas donde me baño, playas desde las que veo Marruecos. Sin ir más lejos, hace años presencié la llegada de una patera en las aguas de Bolonia (Tarifa). Lamentablemente, quien te dice eso de Ayudar antes a los de aquí, a los que tenemos cerca no se siente identificado con lo acabo de decir, sino que quería decir España y españolas/es. Por tanto, no se trata de la realidad cercana, ya que tan cerca tengo al conocido que acaban de echar de su casa por llevar tres años en paro, como al inmigrante que vende pañuelos en el semáforo (ojo, digo España y españoles como ejemplo, puede ser Andalucía y andaluces, o mi municipio). Sé que en muchos casos se trata de una cuestión identitaria cultural: el proceso de socialización nos hace identificarnos con unas personas, a las que consideraremos de los nuestros. El problema es que sólo nos socializan como miembros de una familia, barrio, ciudad, región y nación. Y ahí se para. Y, por tanto, ahí se acaba nuestra fraternidad. Esos son los nuestros. No nos educan como ciudadanas y ciudadanos del mundo, mi fraternidad acaba donde acaba mi patria. Y esa senda conduce a la xenofobia: hace poco, en Igualada (Cataluña) se hizo una colecta de alimentos para la gente del pueblo que lo está pasando mal; la única condición para recibir esos alimentos era mostrar el DNI español. La respuesta de la población inmigrante de Igualada fue memorable.

Para mí, antes que la nación, está la condición. Cualquier persona del mundo en situación o riesgo de exclusión es de los míos, ya sea de Uganda, de España, de Camboya, de Perú o de Estados Unidos. Si a ti la nacionalidad te pesa más que la situación de cada persona, te animo a que te veas como habitante del planeta. Estoy convencido que además de (añade aquí tu nación: Andalucía, España, Euskal Herria, Catalunya, El Bierzo) puedes considerarte ciudadana/o del mundo, y ampliarás ese concepto de los nuestros, porque estoy convencido de que la mayoría de las personas está más cerca de la fraternidad universal que de la xenofobia.

Sí, vale, yo puedo dar alimentos para los pobres de África, pero creo que con la que está cayendo en España, ni el gobierno ni las comunidades, ni los ayuntamientos, deberían dar dinero para la cooperación. Si el mundo está dividido en países, aunque no nos guste, tendremos que utilizar el dinero de nuestro país para nuestros asuntos internos, ¿no?

Las ongd (la ‘d’ es de ‘desarrollo’: así se les llama a las ong que se dedican a la cooperación internacional) siempre han tenido como objetivo que el dinero público que se destine a la ayuda exterior al desarrollo sea el 0,7% de la Renta Nacional Bruta. Esto equivale más o menos al 3% de los presupuestos del Estado, Comunidades, Diputaciones y Ayuntamientos. Es decir, tenemos el 97% del presupuesto para gestionar el país.

Por cierto, nunca en España se ha llegado al 0.7%, lo máximo a lo que se llegó fue el 0.45% y actualmente estamos en el 0.15%, el nivel más bajo de los últimos 25 años. Y ni siquiera podemos decir que se ha recortado igual que las otras partidas, ya que la partida de cooperación ha sido la más castigada por los recortes del gobierno dictados por los poderes financieros europeos, comenzados por el PSOE y culminados con saña por el PP. Deberíamos poner el foco en el uso que se le da al 97% del dinero que, supuestamente debería utilizarse en beneficio de las personas que viven en España. Digo supuestamente porque, aparte de otras cuestiones dudosas, recordemos que en 2011, PSOE y PP modificaron la Constitución para darle prioridad absoluta al pago de la deuda. Es decir, que antes que la sanidad, antes que la educación y antes que todo, está el pago de la deuda. Pero nada, sigamos pensando que es vergonzoso que se ayude a Perú mientras aquí se pasa hambre. Sin duda, enfrentar a los pobres ha tenido éxito.

Las ongds saben que las personas empobrecidas aquí y allí son víctimas del mismo sistema, están en el mismo barco y así lo demuestran haciendo ‘lobby’ a las instituciones de muchas maneras: se han sumado a las diferentes ‘mareas’ que luchan por defender los servicios públicos españoles, han salido a la calle, han firmado manifiestos, algunas de ellas también ayudan a los pobres de aquí… Es decir, las ongd no obvian la realidad que les rodea, lo que pasa es que la realidad para las ongd y para muchas personas no es sólo la más inmediata geográficamente, como hemos explicado anteriormente.

Así que, por favor, no enfrentes a pobres contra pobres, ayudar a una familia que vive en los Andes no implica quitarle recursos a una familia que vive en España. Si vas a donar 5 kilos de arroz, las opciones no sólo son “o a los de aquí o a los de allí”. Puedes donar 3 kilos a unos y 2 a otros, o 4 y 1, o los 5 a unos y el mes que viene 5 (o 1, 2, los que consideres) a otros. Es normal que si antes de la crisis donabas 5 kilos para los pobres de allí y 1 a los de aquí (o ninguno, porque mucha gente parece que piensa que en España antes no había pobreza y no hacía nada para paliar esta situación. Pero ese es otro tema –o no-), ahora dones más para la pobreza de tu entorno más inmediato, pero no podemos olvidar a los de allí, ¿por qué no?

Porque a pesar de la terrible situación por la que atraviesan millones de personas en España, la situación en las regiones donde se realiza la cooperación internacional, es sencillamente incomparable. Si aquí sufrimos la crisis, imagínate cómo afecta regiones del mundo que ya estaban en una situación dramática antes de la crisis.

Porque sería muy hipócrita no ayudarles cuando nuestras élites económicas les están expoliando. Es decir, no es que no estemos ayudando a los pobres de allí, es que además somos cómplices de su situación.

Porque abandonarles ahora confirmaría algo terrible: que no se le puede llamar solidaridad a lo que hacíamos antes, era simplemente limosna, dar lo que sobra. Se trata de justicia social.

Porque, en resumen, como ya se ha dicho, las personas empobrecidas de aquí y de allí son víctimas del mismo sistema.

Están en el mismo barco. Estamos en el mismo barco.

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13 respuestas a Ayudar antes a los de aquí, a los que tenemos cerca

  1. ¿Sabes lo que pasa? Que quienes critican, normalmente no ayudan ni a los de dentro ni a los de fuera. La ignorancia es atrevida. Aunque no tenga nada que ver, hay una crítica muy parecida que nos dicen mucho a los astrónomos aficionados. ‘Con los negritos muriéndose de hambre, y el dineral que se gastan en ir a la Luna’. Desconocen que de la investigación espacial, nacerán muchas vacunas y medicamento para luchar contra las enfermedades, o que alimentos tan simples como una sopa de sobre, que puede alimentar en caso de urgencia, también han salido de ahí. En fin. Ignorantes, no hay que escucharles. Cuando Tom Sawyer montó en globo, descubrió que los Estados no tenían fronteras. Qué podemos esperar de gente que creo que somos distintos porque una raya que puso alguien un día, nos diferencie. Para nada. A desalambrar. Buen escrito!

  2. Elizabeth dijo:

    Espero que tu artículo ilumine a los ignorantes….. espero que los ignorantes no ignoren tu artículo.
    Muy bueno, Javi.

  3. Pingback: Ayudar antes a los de aquí, a los que tenemos cerca

  4. José Alberto dijo:

    Uff complicado… es tanto lo que abarca el tema…

    En primer lugar no conocía esta “maldita web de compromiso social” jejeje la seguiré desde ahora.

    Y en segundo lugar opino igual que tu, en el sentido de que la raíz del problema proviene de la identidad cultural más que de otras cosas (que las hay). Probablemente comparta mucho más cultura e incluso sangre (metiéndome en un berenjenal) con una persona de Assilah que con uno de Ourense, pero con el segundo comparto bandera y en mi opinión de aquí parte todo lo demás que hablas en este interesante artículo.

    Hay una cosa que me parecería interesante independiente de lo que dices en el artículo: alguna estadística sobre quién y cómo se ayuda en España, pero me temo que sería casi imposible sacar algún dato verdaderamente realista. Lo digo por dos cosas: uno por lo que dice arriba Alfonso, “quienes critican, normalmente no ayudan ni a los de dentro ni a los de fuera.” y dos porque (y es mi opinión personalísima) habría que ver cuántas personas de las que sí lo hacen o lo intentan, parten de un estatus socioeconómico medio-bajo y por tanto ahora están viéndose afectados mucho más por la crisis actual.

    Nada,… y sí, si hablamos de lo que tenemos “en casa”, en vez de poner la mirada en las ONG´s deberíamos hacerlo en los que deberían evitar que en un estado “de primera” (cómo les gusta venderlo) tenga que recurrir a ONG´s, comedores sociales, etc., con los ciudadanos a los que representan. Las banderas valen para algunas cosas, por desgracia, para lo que les convienen a unos cuántos.

  5. Ya sabía yo que los comentarios iban a mejorar bastante el post. Muchas gracias¡!

  6. roberta dijo:

    Completamente de acuerdo y afin a tu pensamiento Javi. A mi lo que mas me disgusta de esta forma de pensar tan absurda y lamentablemente demasiado difundida, es el hecho de ser capaces de acepar y asumir la tremenda corrupcion de la que gozan nuestras sociedades y preocuparse desmedidamente por los fondos (pocos) destinados a la cooperacion entre otras. Los que nos roban a diario y son los culpables de nuestra miseria pueden seguir robando. Pero eso si, el dinero de espana, pa espana (digo espana como podria decir italia o cualquier otro pais).

  7. tinguar dijo:

    El tema es bastante complejo.
    Yo muchas veces pienso que labor de las ong en el fondo solo tienen una finalidad: implantar, fomentar y dar visibilidad al sistema capitalista, el maravilloso mundo del consumo, de los bienes superfluos y de la globalización con predominio de la cultura del consumismo por delante.

    De verdad alguien piensa que los indígenas de la amazonia necesitan alpargatas y móviles?

  8. tinguar dijo:

    No es que “los negritos” pidan ayuda para construir una iglesia en el poblado. Normalmente es el cura occidentalizado el que dice que se necesita dinero para construir una iglesia.

    Ya sabéis, orientación al consumidor CERO.

    Eso sin prejuicio de que haya determinadas actuaciones que pueden contribuir a mejorar calidad de vida, como las obras hidráulica s de abastecimiento, p.e.

    Pero otras…. Solo tienen la finalidad de meter a las zonas subdesarrolladas (depende como se mire) en el perverso engranaje capitalista global

  9. lourdesrl dijo:

    Reblogueó esto en ASONGDy comentado:
    Compartimos esta interesante reflexión sobre las fronteras de la solidaridad: ¿pobreza de aquí y de allí?

  10. Me ha gustado muy mucho leerte Javier. Soy voluntaria de una ongd, Crecer con Futuro y a veces he tenido que tirar de “argumentos” para “explicar” el “por qué” de trabajar por la dignidad de personas en Paraguay desde hace 10 años. Está claro que la mayoría de las personas no se sienten ciudadanos del mundo o del planeta tierra pero lo que es peor aún no se siente parte de la SOLUCIÓN, si no que se empeñan más y más en buscar evidencias de lo que se hace mal, de quien lo hace mal y de quejarse de por qué no lo hacen mejor……..desde aquí os animo a COMPROMOVERSE si te comprometes con tu sociedad porque ves que necesita mejorar muévete para lograrlo. A tinguar le diría que los 150 niños y niñas que vivían en la basura del vertedero de Encarnación en Paraguay no nos pidieron ayuda, porque simplemente no sabían que podían tener otra vida o simplemente una vida (niños recién nacidos y muy pequeños morían por enfermedades (ya erradicadas) por vivir en esas condiciones. Después de 10 años de trabajo allí, de trabajo de desarrollo, por supuesto, nuestro foco sigue estando en los niños y niñas con riesgo de exclusión, ahora en Andalucía, buscando familias colaboradoras para los menores que viven en los centros de acogida (Andalucía porque es competencia autonómica y cada autonomía funciona diferente y tiene diferentes necesidades). Los niños y niñas de hoy sí tienen la oportunidad de crecer como ciudadanos del mundo, está en nuestras manos.

      • tinguar dijo:

        Curiosamente, esos vertederos de basura son fruto de un desarrollo desmedido de la cultura delconsumo, y esa sociedad consumista genera desigualdades mientras se enriquece una minoría

    • Eva dijo:

      y cuando eso ya existe, qué hacer … quejarse, esperar que suceda algo que alguien haga algo? Sé el cambio que deseas ver en el mundo, no lo digo yo, ya lo dijo Gandhi y lo hizo. No importa donde, a quién, pero si ves injusticia y no estás de acuerdo con lo que ocurre, en tu mano está lograr algo distinto.

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