Tras la huella ecológica, llega la huella esclavista.

“27 millones de personas en el mundo viven bajo coacción y sin remuneración alguna, para producir calzado, ropa, productos tecnológicos o alimentos. Con el fin de sensibilizar a los habitantes de los países ricos ante la cuestión de la moderna esclavitud, la asociación norteamericana Call + response acaba de lanzar un serious game que permite calcular su “huella esclavista”. Más concretamente, Slavery Footprint permite saber cuántos esclavos trabajan para ti en el mundo, en función de tu modo de vida. La aplicación, de contenido tan lúdico como escalofriante, propone al jugador que responda a once apartados vinculados a la vida cotidiana: vivienda, ropa, alimentación, equipamiento electrónico, etc. Una vez informados los once campos, se calcula el resultado en número de esclavos, distribuidos en zonas geográficas sobre un planisferio. El portal detalla qué hábitos de consumo son los que más han influido en el resultado y proporciona informaciones adecuadas y documentadas sobre la esclavitud moderna. La aplicación puede compartirse en Facebook con el fin de participar activamente en la campaña de sensibilización”. (Copiado de http://www.iesgrancapitan.org/blog07/?p=2558)

Además, me he permitido traducir la justificación que hace la web sobre esta iniciativa:

“Mientras la Humanidad avanzaba, la gente ha comprado, vendido y esclavizado a otra gente.
Pero uno de los grandes triunfos de nuestro mundo ha sido nuestro capacidad para acabar con prácticas malignas. La gente se levantó contra la esclavitud con decisión. La “Abolición” no admite acuerdos. La emancipación hizo libre a los esclavos.
Eso es lo que nos gusta oír. Sí, hemos oído que aún existen condiciones laborales cuestionables. Maquilas y tal. Pero, ¿comprar, vender y traficar con seres humanos? Si eso ocurre, debe darse en culturas muy primitivas, muy alejadas de mi influencia.
En realidad, no. Ese smartphone, esa camiseta, ordenador, vaso de café… Eso que compramos procede de esclavos.
¡Pero son marcas con reputación! Si estuvieran utilizando maquilas, Oprah se les echaría encima.
Cierto, pero no es tan simple. El hecho es que esas marcas renombradas que conocemos y que nos encantan, simplemente no saben de dónde proceden sus materiales. ¿Qué pasa con el algodón de esa camiseta, el tantalio en aquél smartphone, o los granos de café de tu taza?
Ahí es donde encuentras la esclavitud: en los campos, en las minas, en el procesamiento de los materiales.
Es la cadena de suministros, estúpido. Y es una cadena de suministros que esclaviza a más gente que nunca en la historia de la humanidad. Y trabajan para ti.
Queda mucho para la abolición.
Por eso nos gustaría ayudarte a comprender tu influencia en la esclavitud. No para que te sientas mal, ni para que dejes de comprar, sino para pedir a las marcas que te gustan que investiguen la procedencia de sus materiales.
No es difícil para ellas. Un mercado libre debería proceder de personas libres. Estamos trabajando para hacer real un objetivo: que la cadena de suministros sea muy clara.
Haz el test para conocer tu huella esclavista.
Luego, para contribuir a la causa y contrarrestar tu resultado, difunde el test y dile a las marcas: “Quiero saber”.
Juntos, ayudaremos a crear un mundo donde todo lo que compres pueda tener un nuevo tipo de “Made in”: “Made in a free world” (Fabricado en un mundo libre).”

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Noticias y política. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s